Hiperhidrosis: qué es y cómo se trata

Contenido
  1. Qué es exactamente la hiperhidrosis
  2. Hiperhidrosis primaria y secundaria
  3. Cómo se diagnostica
  4. Tratamientos por escalones
  5. Hábitos que ayudan (sin sustituir al tratamiento)
  6. Cuándo ir al médico
  7. Preguntas frecuentes

La hiperhidrosis es una sudoración excesiva, superior a la que el cuerpo necesita para regular la temperatura, que interfiere en la vida diaria. Puede ser primaria (sin otra enfermedad detrás, localizada en axilas, manos, pies o cara) o secundaria a un problema de salud o a un fármaco. Tiene tratamiento: desde antitranspirantes de farmacia hasta toxina botulínica, iontoforesis o, en casos seleccionados, cirugía.

En resumen

  • La hiperhidrosis primaria afecta aproximadamente a un 1-5 % de la población según los estudios, y muchas personas nunca consultan.
  • Si el sudor es generalizado, aparece de repente en la edad adulta o sobre todo por la noche, hay que descartar una causa secundaria.
  • El tratamiento es escalonado: antitranspirante, cloruro de aluminio, iontoforesis, glicopirronio tópico, toxina botulínica, técnicas de energía y cirugía.
  • El dermatólogo es el especialista de referencia; el médico de familia puede iniciar el estudio.

Qué es exactamente la hiperhidrosis

Sudar es normal: las glándulas ecrinas, repartidas por todo el cuerpo, liberan agua y sales para enfriar la piel. En la hiperhidrosis estas glándulas no son más grandes ni más numerosas; lo que ocurre es que reciben una señal nerviosa excesiva del sistema nervioso simpático. El resultado es un sudor que aparece sin calor ni ejercicio, que empapa la ropa o gotea de las manos.

No hay una cifra de mililitros que defina la enfermedad en la práctica clínica. Lo que cuenta es el impacto: cambiarse de camisa a mediodía, evitar dar la mano, no poder usar ciertos colores, tener problemas con papeles, teclados o herramientas. La hiperhidrosis no es un problema estético: se asocia a peor calidad de vida, ansiedad social e infecciones cutáneas por la humedad constante.

Conviene no confundirla con la bromhidrosis, que es el mal olor corporal intenso. Pueden ir juntas, pero muchas personas con hiperhidrosis apenas tienen olor, porque el sudor ecrino es casi solo agua. Si quieres entender la diferencia entre ambos tipos de glándulas, lo explicamos en por qué huele el sudor.

Hiperhidrosis primaria y secundaria

AspectoPrimaria (focal)Secundaria
CausaHiperactividad nerviosa sin enfermedad de base; a menudo hay antecedentes familiaresEnfermedad, cambio hormonal o fármaco
ZonasAxilas, palmas, plantas, cara o cuero cabelludo; simétricaSuele ser generalizada o asimétrica
InicioInfancia, adolescencia o primeros años adultosA cualquier edad, a menudo de forma reciente
Durante el sueñoDesaparece o casiPuede aparecer de noche
EnfoqueTratar el sudor de la zona afectadaBuscar y tratar la causa

La secundaria puede deberse a hipertiroidismo, diabetes (sobre todo por hipoglucemias), infecciones, la menopausia, la obesidad, algunos tumores o fármacos como ciertos antidepresivos. Lo desarrollamos en causas del sudor excesivo y, si te ocurre de noche, en sudores nocturnos.

Cómo se diagnostica

El diagnóstico es fundamentalmente clínico: el médico pregunta desde cuándo sudas, en qué zonas, si ocurre durmiendo, si hay familiares con lo mismo y qué medicación tomas. Los criterios que se usan habitualmente para la hiperhidrosis primaria focal exigen sudor visible y excesivo durante al menos seis meses sin causa aparente, junto con varias de estas características:

Si el patrón no encaja, se piden análisis (hormonas tiroideas, glucosa, hemograma) u otras pruebas según la sospecha. En consulta de dermatología pueden usar el test de Minor (yodo y almidón, que se oscurecen donde hay sudor) para delimitar la zona antes de tratar, o la gravimetría, que pesa el sudor recogido en un papel durante unos minutos.

La escala HDSS

La escala de gravedad de la enfermedad hiperhidrótica (HDSS, por sus siglas en inglés) es una pregunta sencilla que ayuda a decidir el tratamiento:

Grado¿Cómo describirías tu sudor?
1No se nota y nunca interfiere en mis actividades diarias.
2Es tolerable, pero a veces interfiere.
3Apenas tolerable y a menudo interfiere.
4Intolerable y siempre interfiere.

Los grados 3 y 4 se consideran hiperhidrosis grave. En los ensayos clínicos, bajar uno o dos puntos se considera una respuesta relevante.

Tratamientos por escalones

Las guías de dermatología, incluidas las recomendaciones que difunde la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) y la International Hyperhidrosis Society, proponen empezar por lo menos invasivo y subir de escalón si no basta. El orden depende de la zona.

  1. Antitranspirante cosmético o clínico. Las sales de aluminio forman un tapón temporal en el conducto de la glándula. Un antitranspirante clínico aplicado por la noche ya resuelve muchos casos leves.
  2. Cloruro de aluminio de farmacia. Concentraciones más altas, como las de Driclor o Perspirex. Más eficaz, pero puede irritar. Ver cloruro de aluminio.
  3. Iontoforesis. Primera elección para manos y pies cuando los tópicos fallan. Ver iontoforesis.
  4. Glicopirronio tópico. Crema anticolinérgica con receta, autorizada en España para la hiperhidrosis axilar primaria grave en adultos.
  5. Toxina botulínica. Bloquea la señal nerviosa a la glándula durante meses. Ver botox para el sudor.
  6. Anticolinérgicos orales. Como la oxibutinina o el glicopirronio oral, prescritos fuera de indicación en algunos casos; los efectos secundarios (boca seca, visión borrosa, estreñimiento) limitan su uso.
  7. Técnicas de energía y cirugía local. Microondas (miraDry), láser o legrado de glándulas axilares.
  8. Simpatectomía torácica. Reservada a casos graves y seleccionados, por el riesgo de sudoración compensatoria.

Para la elección del producto en los primeros escalones tienes una guía práctica en desodorante para sudor excesivo. Los tratamientos por zona están en hiperhidrosis axilar y hiperhidrosis palmar.

Ningún tratamiento cura la hiperhidrosis primaria de forma definitiva salvo los que destruyen glándulas o nervios, que tienen sus propios riesgos. Lo habitual es controlarla, y el control suele ser muy bueno.

Hábitos que ayudan (sin sustituir al tratamiento)

Cuándo ir al médico

Consulta con tu médico de familia o dermatólogo si el sudor interfiere en tu trabajo o relaciones, si los antitranspirantes no bastan o te irritan, y pide cita pronto si el sudor es nuevo y generalizado, aparece sobre todo de noche, afecta solo a un lado del cuerpo o se acompaña de fiebre, pérdida de peso sin explicación, palpitaciones, temblor o cansancio intenso. Si aparece de golpe con dolor torácico, falta de aire o mareo, llama al 112.

Lleva a la consulta una lista de tu medicación, lo que has probado y durante cuánto tiempo, y tu puntuación HDSS. Facilita mucho la decisión sobre el siguiente escalón y, en la sanidad pública, la derivación a dermatología.

Preguntas frecuentes

¿La hiperhidrosis es hereditaria?

En la forma primaria es frecuente encontrar antecedentes familiares, y se han descrito asociaciones genéticas, aunque no se conoce un único gen responsable. Tener un padre o hermano con hiperhidrosis aumenta la probabilidad, pero no la garantiza.

¿Se cura con la edad?

En algunas personas la intensidad disminuye con los años, pero no es la norma y no conviene esperar a que ocurra. Tratarla desde la adolescencia mejora mucho la calidad de vida.

¿Beber menos agua reduce el sudor?

No. Restringir líquidos no disminuye la hiperhidrosis y puede deshidratarte. El sudor depende de la señal nerviosa, no del agua que bebes.

¿Lo trata la Seguridad Social?

El diagnóstico y los tratamientos básicos sí se abordan en la sanidad pública a través del médico de familia y dermatología. La disponibilidad de toxina botulínica, iontoforesis o cirugía varía según la comunidad autónoma y el hospital, y algunos tratamientos solo se ofrecen en la privada.

¿Es peligrosa la hiperhidrosis?

La primaria no es peligrosa en sí, aunque favorece infecciones por hongos y bacterias y tiene un impacto psicológico real. La secundaria importa por la causa que la provoca, que es lo que hay que estudiar.