Bromhidrosis: cuando el olor corporal es una condición médica

Contenido
  1. Qué es la bromhidrosis
  2. Tipos y causas
  3. Diagnóstico
  4. Tratamiento
  5. Preguntas frecuentes

La bromhidrosis es un olor corporal anormalmente intenso y persistente que no se resuelve con la higiene y los desodorantes habituales. La forma más común es la apocrina, que afecta a las axilas tras la pubertad; la ecrina es más rara y puede relacionarse con alimentos, fármacos o enfermedades metabólicas. Tiene tratamiento: desde antitranspirantes y antibióticos tópicos hasta toxina botulínica, láser o técnicas que eliminan las glándulas, siempre bajo valoración dermatológica.

En resumen

  • No es falta de higiene: depende de las glándulas, las bacterias y a veces de factores genéticos o metabólicos.
  • Apocrina (axilas, ingles): la más frecuente; ecrina (pies, todo el cuerpo): menos común.
  • Primer escalón: higiene dirigida, control del vello y antitranspirantes potentes.
  • Si no basta, un dermatólogo puede indicar antibióticos tópicos, toxina botulínica u otras técnicas.

Qué es la bromhidrosis

Todo el mundo tiene olor corporal; la bromhidrosis es el extremo del espectro, cuando el olor es tan intenso que resulta perceptible para los demás pese a una higiene correcta y afecta a la vida social, laboral o emocional. No existe una prueba que la mida: el diagnóstico es clínico, basado en la historia y la exploración del dermatólogo.

Conviene diferenciarla de la hiperhidrosis (sudor excesivo), aunque a menudo van juntas: el exceso de humedad favorece la proliferación bacteriana y el olor. Y del síndrome de referencia olfativa, en el que la persona está convencida de oler mal sin que los demás lo perciban; en ese caso, la ayuda adecuada es psicológica.

Tipos y causas

Bromhidrosis apocrina

Es la forma más frecuente. Las glándulas apocrinas de axilas, ingles y areolas se activan en la pubertad y secretan un sudor rico en lípidos y proteínas, inodoro al salir. Las bacterias de la piel, sobre todo corinebacterias y algunos estafilococos, lo transforman en compuestos volátiles muy olorosos: ácidos grasos de cadena corta, como el ácido 3-metil-2-hexenoico, y tioalcoholes con azufre, responsables del olor "a cebolla" (lo desarrollamos en olor a cebolla en las axilas).

Influyen:

Bromhidrosis ecrina

Las glándulas ecrinas producen sudor acuoso que normalmente casi no huele. Puede oler cuando:

CaracterísticaApocrinaEcrina
FrecuenciaLa más comúnMenos común
ZonasAxilas, inglesPies, pliegues, todo el cuerpo
InicioPubertadCualquier edad
MecanismoBacterias sobre secreción apocrinaMaceración de queratina, sustancias eliminadas, metabolismo
Olor típicoAgrio, rancio, a cebollaA queso (pies), a pescado, a alimentos o fármacos

Diagnóstico

El dermatólogo valorará cuándo empezó, en qué zonas, si hay sudor excesivo, antecedentes familiares, dieta, medicación y enfermedades. Explorará la piel buscando infecciones asociadas (eritrasma, intertrigo, queratólisis punteada) o hidradenitis supurativa. Solo si sospecha una causa metabólica pedirá análisis específicos, como la determinación de trimetilamina en orina.

Tratamiento

Se plantea de forma escalonada, de lo más sencillo a lo más invasivo.

1. Medidas generales

2. Antitranspirantes y antibacterianos

Un antitranspirante clínico con cloruro de aluminio, aplicado por la noche, reduce el sudor y con él el sustrato de las bacterias. Pueden combinarse con desodorantes antibacterianos o captadores de olor. El médico puede indicar antibióticos tópicos (como clindamicina o eritromicina) durante periodos limitados para reducir la carga bacteriana, o tratar infecciones asociadas.

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3. Toxina botulínica

Las inyecciones de toxina botulínica en la axila bloquean la señal nerviosa que activa la sudoración. Están indicadas para la hiperhidrosis axilar y en la práctica también reducen el olor, con efecto durante varios meses.

4. Técnicas que eliminan las glándulas

5. Causas metabólicas

La trimetilaminuria no tiene cura, pero mejora con una dieta baja en colina y trimetilamina (huevos, legumbres, pescado de mar, vísceras), jabones de pH ligeramente ácido y, en ocasiones, tandas de antibióticos o carbón activo indicadas por el especialista.

Consulta con tu médico de familia o dermatólogo si el olor no mejora con una buena higiene y antitranspirantes durante varias semanas, si apareció de forma brusca en la edad adulta, si el olor es de todo el cuerpo, el aliento o la orina (a pescado, afrutado, amoniacal), si hay bultos dolorosos o supuración en axilas e ingles, o si te está afectando emocionalmente. La bromhidrosis tiene tratamiento y no es motivo de vergüenza.

Preguntas frecuentes

¿La bromhidrosis se cura?

La apocrina se controla bien en la mayoría de los casos con antitranspirantes y antibacterianos, y técnicas como miraDry o la cirugía pueden reducirla de forma duradera. Las formas metabólicas se controlan, pero no se curan.

¿Es lo mismo bromhidrosis que hiperhidrosis?

No. La hiperhidrosis es sudar en exceso; la bromhidrosis es oler en exceso. Pueden coexistir, y tratar el sudor suele mejorar el olor.

¿Por qué huelo mal aunque me duche?

Puede deberse a la ropa, a tu microbiota, a la dieta o a una bromhidrosis. Revisa las causas más frecuentes en huelo mal aunque me duche.

¿Qué médico trata la bromhidrosis?

El dermatólogo, a menudo tras una primera valoración del médico de familia. Si se sospecha una causa metabólica, puede intervenir también un especialista en medicina interna, endocrinología o genética.